Soy Filósofa pero leo el Horóscopo

Cada mañana, al despertarme, después de darle un manotazo a mi alarma, cojo mi móvil y busco mi horóscopo. Soy Piscis, lo que no tiene mucha importancia, pero me gusta decirlo de vez en cuando porque como adjetivo me parece interesante y, además, por qué no, muy molón… Se dice que los piscis somos muy creativos e imaginativos, culos inquietos, de toda la vida, muy sensibles e intuitivos, sin mucho filtro ni para nuestras opiniones ni para nuestras acciones, lo que nos lleva de vez en cuando a situaciones en las que no nos gustaría estar. Además, nos gusta soñar, bien sea dormidos o despiertos… ¿Algún Piscis en la sala? Sí, sé lo que estáis pensando, ¿por qué una filósofa lee el horóscopo?

Tranquilos, no sois los únicos que os sorprendéis ante tal combinación. Es más, la mayoría de las personas suelen quedar ojipláticas al ver en mis estanterías volúmenes de Aristóteles, Nietzsche, Foucault… acompañados de diferentes colecciones de tarots y de ilustraciones de constelaciones astrológicas. A veces, incluso, se reservan sus dudas y no me preguntar por miedo a que sea auún más mística de lo que aparento. Pero, todo tiene una explicación y me apetecía contaros por qué soy una filósofa pero me encanta leer mi horóscopo y echarme las cartas del Tarot. ¿Qué tiene que ver la Filosofía con las astrología y el esoterismo?

signos e casas                                                                                                                                                                                 More

Aunque pueda parecer lo contrario, el esoterismo o la creencia en el significado de las estrellas y las constelaciones ha tenido, desde hace mucho tiempo, una relación tremendamente estrecha con la filosofía y sus pensadores. Los grandes filósofos de la Antigua Grecia eran, en parte, conocidos por su sabiduría en la disciplina de los astros y, además, por su capacidad de extraer gran cantidad de conocimiento de la observación del universo. ¿Qué podíamos esperar de una de las civilizaciones que nos han dado las mitologías más interesantes y prolíficas de la historia? Entre otros pensadores presocráticos, Tales de Mileto estudió de manera asidua el movimiento de los planetas y de las estrellas de manera en la que era capaz de preveer eclipses solares con semanas de antelación. De la misma manera, su archienemigo Heráclito de Éfeso explicaba cómo el universo estaba en constante movimiento definiendo las estrellas y su infinita moción como criterio para tal afirmación.

Sin embargo, esta atracción entre la filosofía y las artes oscursa fue poco a poco haciéndose más patente y profunda y muchos pensadores como Nietzsche o Freud a finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX se vieron convencidos por las promesas de la astrología. El esoterismo y las prácticas relacionadas con el mismo sufrieron un auge importante a comienzos del Siglo XX y fueron especialmente populares entre la burgesía y la bohemia de Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Los círculos de intelectuales y artistas parisinos frecuentaban las sesiones de espiritismo con asiduidad y referentes de la cultura como Dalí admitían sin problema su interés por esas artes.

I N S T A G R A M @EmilyMohsie

Perspetiva extraterrestre

Y, bueno, aquí llega el quid de la cuestión. Me gusta leer mi horóscopo y el tarot no porque piense que aciertan o porque, de alguna manera, crea que, por mi signo astrológico o por el movimiento de las estrellas, mi vida emocional, social y laboral estén predeterminadas a un destino o a otro. Tampoco creo que el futuro de una persona esté decidido de antemano y que éste pueda preveerse con un simple movimiento de cartas. Entonces, ¿por qué doy crédito a esas prácticas? ¡Porque nos da perspectiva! El horóscopo, sobre todo, ha sido fuertemente atacado porque se considera que es demasiado general y, por lo tanto, funciona con todo el mundo, no porque sea correcto, sino porque, gracias a su generalidad y a su falta de exactitud, funcionaría con cualquiera. Esa crítica no falta de razón, pero, aunque ésto sea así, ¡este factor es beneficioso filosóficamente hablando!

Gracias a su generalidad, los lectores de los horóscopos son capaces de dar un paso atrás e identificarse en unas palabras ajenas que ven en revistas, páginas webs o periódicos. Esto ocurre cuando abandonamos por unos segundos nuestra primera persona y buceamos en la tercera persona, en nosotrs como un ente en perspectiva que intentamos comprender e interpretar sin implicarnos emocionalmente. El exceso de identificación con nosotros mismos y con nuestro sentimientos hace que no seamos capaces de interpretar con cabeza fría cual es el problema que nos preocupa. El horóscopo traduce ese maremágnum de nuestras emociones y lo pone en un lenguaje fácil que podemos no sólo comprender sino tratar y dar solución. Al leer el horóscopo y ver nuestras propias preocupaciones en palabras desglosadas y simples, tomamos una perspectiva más útil de nosotros mismos, ofreciéndonos un trampolín para tratar con nuestras propias dificultades.

Acuarius

Los Árboles que no nos Dejaban Ver el Bosque

A través de las cartas del tarot y de sus interpretaciones, además, esta abstracción de nuestro propio ego se magnifica y ayuda a que nuestra identidad pueda fragmentarse en diferentes ámbitos como el pasado, el presente y el futuro, pero tambíen en la positividad y negatividad de las situaciones que nos rodean. La personificación de las figuras de la mayoría de los tarot hace que, además, podamos relacionar un sentimiento o una situación con un personaje, lo que hace mucho más sencillo catalizar nuestros pensamientos, simplificar el problema que nos preocupa y tratarlo con piezas en vez de como un todo que nos agobia y que nos lleva por el camino de la amargura.

Los puzzles de nuestra vida poco a poco se definen por elementos que son más accesibles y que tienen nombre y apellido, acotamos aquello que nos preocupa y no sólo no lo dejamos crecer, sino que somos capaces de visualizarlos y tratarlos de manera directa e identificada. Aquí, nos damos cuenta de la importancia de nuestro propio lenguaje a través del cual nos damos cuenta de que sólo cuando ponemos nuestros pensamientos en palabras es cuando somos capaces de tratarlos y de darles solución, sólo al identificar una situación somos capaces de enfrentarla.

Un comentario sobre “Soy Filósofa pero leo el Horóscopo

  1. Mikel dice:

    Mis presupuestos me pedían no perder el tiempo leyendo este artículo pero reconozco una perspectiva interesante sobre el tarot, aforismos… Sin embargo, habría que enseñar a la gente que efectivamente, las cartas no te dicen tu destino sino que te situan en esa tercera persona que afirmas…

    Nunca dejaré de sorprenderme!!

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Recuperar contraseña
Escribe tu email.
El sistema te enviará una nueva contraseña a tu email.