Gadamer y los Reality Shows

Parece mentira, pero, cuando entramos a formar parte de un juego, nos tomamos las normas de ese juego más en serio que cualquier ley o regla en la vida real. Nos marcamos objetivos, competimos, entramos a jugar y jugamos como nunca antes habíamos jugado. ¿Por qué? ¿Qué nos lleva a deshacernos de toas y cada una de nuestras preocupaciones y bucear en el juego, a pleno pulmón?

Nosotras hoy os proponemos un reto…

¿Os animáis?

A JUGAR

¿Qué es un juego?

Un juego es una colección de estructuras, una serie de códigos de comportamiento que nos guían, conscientemente, hacia un determinado modo de actuar. Un juego, además, tiene normas, tiene un imperativo categórico que nos obliga a no hacer trampas, a comportarnos de una manera adecuada y pertinente en lo que corresponde al juego. ¿Para qué entrar en un juego si no queremos  seguir sus normas? ¿Quién querría jugar sólo por el placer de hacer trampas? Gadamer diría que los seres humanos jugamos, y cuando jugamos, somos conscientes de que estamos dentro de un juego, aunque no sepamos qué es exáctamente eso de ser parte de un juego.

Gadamer modernizó y dio un nuevo uso al concepto de juego al utilizarlo en la estética alemana y, más tarde, en su filosofía hermenéutica. Al igual que jugamos en base a unas normas, nuestras interpretaciones y el conocimiento del mundo en el que estamos debería regirse por un número limitado de guías e instrucciones; nuestro propio juego de la interpretación. Sin embargo, hay una característica que se repite a lo largo de todo el concepto de juego en Gadamer, que es que las normas del juego en el que estamos inmerso son, ante todo, conscientes y, nosotros, parte de ese juego, tenemos que cumplir esas normas de manera deliberada y voluntaria, aceptando, en todo caso, las posibles consequencias que podría traer hacer trampas.

¿Quién iba a pensar que Gadamer podría aplicarse a Gran Hermano?

¿Qué ocurre, sin embargo, cuando dejamos de ser conscientes de las normas de nuestro juego? Cuando formamos parte de un juegeo per odejamos de ser conscientes de la arbitrariedad de aquellas normas que lo rigen y pasamos a contemplarlas como absolutos de la realidad, nuestra percepción del mundo cambia y pasamos a absorber y, de alguna manera, a interiorizar diferentes normas que consideraremos inherentes a nosotros y no, en cambio, parte de un juego en el que deliberadamente hemos decidido participar. Este proceso de interiorización de unas normas ajenas puede parecer absurdo y muchas personas pensarán sobre este tipo de interiorización psicológica que es absurda. Por el contrario, estamos cansados de ver este fenómeno… ¿Dónde? En los Reality Shows de la televisión.

En la mayoría de los Reality Shows, el concursante se enfrenta con diferentes normas que acaba, de alguna manera, interiorizando y son estas reglas, de manera inconsciente para el concursante, las que condicionan y determinan su comportamiento. Lejos de ser consciente,  son las propias normas las que parecen eje de su comportamiento en el entorno aislado en el que es parte.

¿Y tú?

¿Ya sabes en qué juego te encuentras?

¿O quieres seguir ignorando tus hilos de marioneta?

Para leer más sobre Gadamer y su concepto de “juego” puedes lanzarte a la aventura y leer su obra

“Verdad y Método”

¡Hasta el próximo Miércoles de Blog!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Recuperar contraseña
Escribe tu email.
El sistema te enviará una nueva contraseña a tu email.