El Bloqueo de un Filósofo, ¿y ahora qué?

Lo sabemos, Filosofers: callarse es la última opción. El silencio podría ser perfectamente una virtud para Aristóteles, pero nosotras queremos hacer mucho ruido. ¡Expresemos nuestra opinión! ¡Hablemos de Filosofía! Pero… ¿qué ocurre cuando nos quedamos sin nada que decir? ¿Que ocurre cuando un Filósofo se bloquea?

Decía José Antonio Marina que los filósofos estamos acostumbrados a estar entre lo infinito y lo absoluto – y, en parte, tiene razón: la Filosofía es una arte infinito y transcendental. La mayoría de la gente no comprende a las diferentes dificultades que nos enfrentamos los filósofos y, en especial, aquellos estudiantes de Filosofía que comprenden la disciplina como algo más que un simple compendio de apuntes, libros y palabras extrañas en griego. ¿Quiénes estudiamos Filosofía? ¿Qué significa estudiar Filosofía?

filósofos [debían] convertirse en reyes… o esos a los que hoy se llama reyes [deben]… filosofar genuina y adecuadamente” (La República, Platón; 473d)

Platón sería feliz si, como él, yo me dispusiera a dar una definición de los que significa ser un estudiante de Filosofía o, simplemente un filósofo. Una definición, un cúmulo de características y propiedades azarosas que crean una idea aleatoria sobre lo que somos o debemos ser… Parece algo que no es compatible con la Filosofía, ¿verdad? La Filosofía tiene una característica esencial que la hace diferente de las demás disciplinas: su flexibilidad. El arte de filosofar es expuesto y traducido como un acto de amor a la sabiduría; esa sabiduría puede encontrarse en numerosos campos: matemáticas, informática, biología… ¿por qué no? La Filosofía es interdisciplinar, como una cuerda que une, a partir de diferentes conceptos, ideas de distintos campos aparentemente inconexos.

Y, sin embargo, de vez en cuando, el Filósofo se encuentra con las manos vacías – ¡sin nada que decir!

La Filosofía como un mar de conceptos

 

La Filosofía, si es algo, es abstracta. El hecho de que la Filosofía no tenga límites resulta atractivo para muchos Filósofos y es una de las razones por las que muchas personas se sienten atraídas por la Filosofía. Por el contrario, la amplitud de la materia puede resultar terriblemente intimidante y hacer, a más de uno, perder los nervios. No saber en qué punto podemos terminar una reflexión filosófica puede ser abrumador para un estudiante de Filosofía – y, sinceramente, imposible para cualquier filósofo. Nos lo han repetido mil veces, Filosofers: la Filosofía no da respuestas finales, no porque la Filosofía sea limitada, sino porque nuestras preguntas son infinitas. Agustín de Hipona definía al Ser Humano como un Ser ambicioso: un ser que siempre quiere más, incluso más conocimiento. Kant, además, creía en el progreso de ese conocimiento…

¿Nos sentimos perdidos? No importa, perdámonos. ¡Vayamos a lo más profundo de nuestro desconocimiento! Schopenhauer lo diría, nunca podríamos en un sitio más acogedor que en la pura inopia.

La Filosofía como una puerta a ninguna parte

Esa falta de límites, en ocasiones, nos lleva a una visión de la Filosofía como la del mundo plano. En la antigua Roma, el mundo era supuesto plano: pasarían siglos hasta que la idea sobre un mundo esférico fuera aceptada. Hasta entonces, exploradores romanos y griegos, incluso navegantes de imperios más cercanos a la modernidad, consideraron la Tierra como un tapiz plano en cuyos bordes se encontraba el Fin del Mundo. Pocos marineros conocían un pavor equivalente al de la sensación de, en cualquier momento, poder caer en el vacío del universo desde el borde de lo desconocido. ¿Es la Filosofía un viaje al abismo?

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti. (Más Allá del Bien y del Mal, Friedrich Nietzsche; 146)

La Filosofía como flotador a la deriva

“Y, ¿a quién quieres salvar tú con la Filosofía?” preguntarás. “Ya estamos otra vez con eso de que la Filosofía es terapia…” dirás “… como si la Filosofía fuera el remedio de todos nuestros males”. La Filosofía no salva, la Filosofía no es un salvavidas social: es un salvavidas personal. La Filosofía es el remedio del Ego para ponerse en perspectiva.

Y, todo esto… ¿a dónde me lleva?

Ah… ¿es que tenía que llevarnos a algún sitio? Nunca dije que el bloqueo fuera malo, a mí me gusta… 😉

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